Ángel Revaliente es una leyenda viva del periodismo deportivo en Jerez de la Frontera. Durante su trayectoria, no había movimiento en el mundo del deporte de la localidad que pasara desapercibido para él. En realidad, del deporte y prácticamente de cualquier asunto.

Compartir redacción con Revaliente fue, es y siempre será un lujo, del que pueden dar testimonio quienes tuvieron la ocasión de vivir la experiencia en algún momento antes de su merecida jubilación. Por su forma de trabajar, por su estilo, por su forma de relacionarse y tratar a quienes le rodean, porque es una persona especial que, incluso, tiene calle propia en Jerez, en su barrio.

En noviembre de 2020 apagó el ordenador después de casi cinco décadas dedicadas a la profesión: en el periódico La Voz del Sur y posteriormente en Jerez Información, Viva Jerez, y en la televisión local 7TV en los últimos años. También trabajó como corresponsal del Diario AS y Sport, entre otros.

El veterano periodista repasa su carrera desde los años 70 hasta la actualidad. Sobre el periodismo deportivo y el mundo del fútbol en particular reflexiona sobre la pérdida de cercanía con jugadores y clubes, la influencia de las redes sociales y la crisis de credibilidad de la profesión.

Desde que comenzaste en el periodismo deportivo hasta hoy, ¿cuáles dirías que han sido los cambios más profundos en la profesión?

Es la noche y el día. La noche durante la que se trabajaba en los años 70 al día en que se hace hoy. De la Olivetti al ordenador, de lo que escribía en la máquina a las galeradas que salían de las linotipias y a los titulares a mano en las cajas a hacer ahora tu página entera, con la publicidad incluida. De noches de alcohol y humo a redacciones que parecen oficinas, de buscar durante horas a alguien por teléfono a encontrarlo a través del móvil e incluso a hacerle una entrevista sin necesidad de que escuches voz alguna. De estar en los entrenamientos del equipo a la nota de prensa del Club. De hacer entrevistas en una servilleta en la barra de un bar a que tengas que llamar al jefe de prensa para que te ponga con un jugador, un tenista o un recogepelotas. Entenderás que de la profesión que yo conocí a la actual lo único que no ha cambiado es el deseo de comunicar, de contar cosas porque, incluso, entiendo desde mis cuarteles de invierno, ni siquiera el gozo de la primicia existe ya, aunque eso será harina de otro comentario en otra de tus preguntas seguramente.


¿Qué se ha ganado con la transformación digital y qué se ha perdido por el camino?

Pues no andaba equivocado. Se ha ganado la inmediatez a la hora de dar la noticia. Y se ha perdido el gozo de ver cómo los lectores se enteraba del fichaje de un entrenador por lo que tú habías publicado y no por la competencia, se ha perdido observar como la gente se bebía las noticias a la par que se agenciaba un café o una copa de brandy. Es otro periodismo, ni peor ni mejor sino diferente como distintas son las sociedades de mis comienzos en este mundo a la actual que vivo en mi jubilación. 

Ángel Revaliente presentando un programa durante su última etapa en compañía del que fue su compañero durante años, Rubén Guerrero.


¿Echas de menos algo del periodismo deportivo de tus inicios? ¿Y hay algo del actual que valores especialmente?

En aquellos tiempos se viajaba con los equipos, los jugadores eran tus amigos, los directivos eran tus amigos y ahora parece que son tus enemigos. Me encuentro antiguos jugadores que me saludan de una forma sincera recordando aquellos momentos, aquellas entrevistas. Hoy muchas veces parece que los directivos son tus enemigos o ellos entienden que tú eres su adversario y los jugadores viven de una forma distinta, menos cercana. Antiguamente nos veíamos en el mismo bar y a las mismas horas. Qué valoro del periodismo deportivo actual, sobre todo en provincias que no juzgo, al menos de momento, al que se hace en Madrid o en Barcelona. Pues la valentía de seguir contando cosas y escribiendo crónicas en tiempos complicados con tanto enterado como existe en las redes sociales y tanto despropósito en algunos dirigentes.


¿Crees que hoy es más difícil ejercer un periodismo deportivo pausado, reflexivo y con contexto?

Por las razones que anteriormente te he expuesto hacer hoy periodismo en provincias es complicado y a nivel nacional se hace un periodismo espectáculo que, con todo mi respeto, no me veo reflejado en él. Entiendo que el periodismo deportivo es otra cosa.


¿Puede —o debe— un periodista deportivo ser neutral? ¿Dónde sitúas tú la línea entre información y opinión?

Un periodista debe ser neutral cuando escriba, hable, comente o esté presente en una tertulia. Yo cuando me jubilé dije con claridad cual era el equipo que llevaba, llevo y ojalá lo siga llevando durante muchos años en mi corazón, pero, sin que se me quede nada por dentro, pienso que traté a todos los conjuntos de mi localidad con ecuanimidad y sin dejarme llevar por bufanda alguna. Antes se hacía información pura y dura y si se hacía opinión iba con un artículo aparte y recuadrado. Hoy como todo el mundo opina, como muchas veces en las redes no sabes si lo ha escrito un periodista o un aburrido, la opinión y la información se confunde. Entiendo que más pronto que tarde la profesión habrá de regularse, las redes también para que se sepa lo que es una noticia de un profesional y la que no lo es. Pienso que el periodismo debe sufrir una metamorfosis inmediata.


En un entorno local como el de Jerez, ¿es más complicado mantener distancia profesional respecto a clubes, protagonistas y aficiones?

En Jerez, con la división de las aficiones, con la presencia de dos clubes en la misma categoría, con enfrentamientos sociales que se producen incluso a nivel familiar, el periodista deportivo está bastante expuesto para lo malo generalmente, fundamentalmente por esa libertad que hay en las redes sociales donde los insultos, los improperios y las descalificaciones están a la orden del día. Creo que se mantiene la distancia profesional con los clubes y sus dirigentes, con las aficiones la exposición es continua y creo que cada uno debe mirar para su casa y respetar el trabajo periodístico, sean del color que sean los protagonistas de nuestra profesión porque algunos lo dicen con claridad y otros no, pero todos merecen un respeto y no ha lugar a situaciones escabrosas que han vivido determinados compañeros.


¿Crees que el llamado periodismo de bufanda perjudica al fútbol y a la credibilidad del periodista, o conecta mejor con la audiencia actual?

Creo que te lo he expuesto anteriormente. El periodismo nacional se ha convertido en un espectáculo con el que no me identifico. Personajes que salen con bufandas, gritando y demás perjudican a la verdad informativa y por su supuesto a su credibilidad, a la audiencia no, porque si se hace esa forma de periodismo es porque la gente lo ve.


¿Se ha normalizado una excesiva militancia emocional en el periodismo deportivo? ¿Es reversible?

Esa militancia a nivel nacional no es reversible porque vende. Un compañero de un periódico de Barcelona o es el del Barca o mejor que se vaya a Calatayud a escribir. Y uno que esté en un medio madrileño o es el del Real Madrid o se tendrá que ir a Pilas. Mientras esa forma de trabajar venda, para qué se va a revertir.

Ángel Revaliente junto a algunas de las personas con las que compartió redacción en Publicaciones del Sur.


¿Cómo valoras la evolución del fútbol hacia un modelo cada vez más empresarial y global?

El fútbol ha cambiado como lo ha hecho la sociedad. Lo ha hecho en toda Europa, en el mundo entero, y España no va a ser diferente. Lo del club de socios y aficionados ha sido toda la vida  y es lo ideal pero al final lo que quiere el aficionado es que su equipo triunfe y con ingresos precarios es complicado subir hacia arriba. El fútbol profesional es una empresa, aunque sea una empresa que dependa de que el balón entre o dé en el palo y aunque sus clientes sean unas personas que tienen unos sentimientos, que lloran que ríen y que no duermen si las cosas van mal y que tienen todo el derecho a protestar pero como dijo hace poco el presidente del Getafe, si quieren que me vaya, que me compren el club.


¿Qué impacto han tenido las sociedades anónimas deportivas en la relación entre los clubes y su gente?

En muchos de los casos, la gestión va por un lado y el aficionado va por otro, aunque el primero necesita al segundo como el que vende leche necesita al comprador y el segundo necesita al primero para que el Club vaya hacia adelante. La cercanía entre directiva, ahora en las SAD, consejos, y el aficionado se ha perdido aunque las dos partes, reitero, están llamadas a converger porque al final hay intereses comunes aunque los primeros se jueguen su dinero, por decirlo de alguna manera, y los otros sus sentimientos.


¿Crees que el fútbol profesional se ha alejado del aficionado de base? ¿Puede el periodismo ayudar a recomponer ese vínculo?

Más o menos te lo he explicado. El fútbol profesional se ha alejado del aficionado de base. Eso es evidente. El periodismo ha dejado de ser garante de cosas. Antes el periódico o la radio local ponía en marcha iniciativas, era un sostén también de las ciudades. Hoy también nos hemos alejado a la hora de proponer. El papel del periodismo hoy en día es informar, opinar, según los vientos empresariales de cada editor y de cada cadena, e intentar hacer la empresa viable que tampoco es tarea fácil en estos tiempos. Ese vínculo, sobre todo en grandes equipos, se perdió hace tiempo. Qué vínculo tienen por ejemplo Real Madrid o Barcelona, que no son SAD, con sus aficionados. Unas juntas generales perfectamente preparadas que ya saben que Florentino o Laporta saldrán como ganadores incuestionables,.


Desde tu experiencia, ¿se informa lo suficiente sobre la gestión económica y estructural de los clubes

De la gestión económica de los Club se informa en los equipos de categorías inferiores que no son sad, en las SAD solo van a las junta los accionistas y en la mayoría de los casos hay mayorías absolutas con lo cual la información sobre economía está muy restringida y solo aflora cuando surgen problemas de envergadura.


Si pudieras volver atrás, ¿cambiarías algo de tu trayectoria profesional?

Soy periodista vocacional y, por suerte, incluso supe en su momento lo que era trabajar en la taller del periódico, como corrector, entiendo que me he hecho asimismo aunque mi recuerdo siempre para Alejandro Daroca de Val, mi primer director, que tanto confió en mí y me ha  gustado tanto lo de contar cosas y comunicar que tuve la oportunidad de envejecer en un gabinete de prensa institucional, que puse en marcha junto a José María Pomar, q.e.p.d, y José Alberto Chichón, y sin embargo pedí excedencia para ponerme de nuevo al pie de la información. Por circunstancias diversas en mis últimos cinco años de profesión tuve que retornar a la empresa pública y alterné esa labor con la periodística. De nacer volvería a ser periodista.


¿Cuál ha sido el mejor recuerdo o la noticia más especial que has vivido como periodista deportivo? Podría decir que la mejor noticia fue escribir la crónica del ascenso del Xerez CD a Primera División, pero mi mejor recuerdo fue cuando vi en La Voz del Sur publicado mi primer artículo. Hablaba de la cantera, que entonces era una gran mentira como lo sigue siendo ahora en mi ciudad, y salió publicado en julio de 1972. Ahí me sentí periodista y dije voy a vivir de esto y ese es mi gran recuerdo.


¿Hay alguna historia que no pudiste contar como te hubiera gustado?

Hubo un hecho que conocen muy pocos compañeros que me pasó con un entrenador y una plantilla que me citaron en el Estadio y me pidieron que fuese a la sala de prensa y allí todos, podemos hablar de una treintena de personas, me pidieron que diese explicaciones por una forma de entender una crisis que yo veía de una manera y ellos de otra. La cosa no pasó de ahí y jamás lo he contado. Ni contaré quienes fueron aunque sí me quedó en mi corazón que a una de esas personas, quizá el principal culpable de aquella enojosa situación, se le murió un familiar y le di el pésame y luego falleció mi padre y no me lo dio. Pero a cada uno sus padres les dio una educación.


¿Qué consejo darías hoy a un joven que quiere dedicarse al periodismo deportivo?

Ufff… ¿Te digo la verdad? No hace mucho un compañero de otro medio me vio en un restaurante y me llamó. Mira, Ángel te presento a mi hijo. Quiere estudiar periodismo. Que le recomendarías. Mi respuesta fue que optase por otra carrera. No por nada sino porque, como te he apuntado con anterioridad, hay que definir muy claramente el nuevo periodismo, el nuevo modelo empresarial y hasta que no se determine va a ser complejo vivir del periodismo.


¿Qué retos consideras prioritarios para el periodismo deportivo en los próximos años?

Encontrarse con si mismo. Volver a ser lo que fue. Mira si no te importa mi programa de siempre de referencia a nivel radiofónico ha sido Radio Gaceta de los Deportes. Informa de todo, con claridad, con profesionalidad, sin bufandeo. Tal vez, no lo sé, sea de los de menos audiencia, pero creo que puede ser el espejo donde mirarse el periodismo deportivo del inmediato futuro, aunque visto lo visto, va a ser muy complicado. Quizás la nostalgia me puede ante la realidad de los hechos. El reto es de la profesión, el de las empresas, es encontrar el camino adecuado.


¿Eres optimista o pesimista respecto al futuro de la profesión?

Soy escéptico, cuanto menos.


¿Qué debería conservar el periodismo deportivo para no perder su esencia?

La credibilidad. A partir de ahí se podrían conseguir muchas cosas, pero vuelvo a indicarte que hay que encontrar el camino a una profesión que ahora mismo la encuentro en un punto de difícil definición.

Por Carlos Alberto Cabrera

Periodista en tiempos revueltos... Apasionado de la comunicación y el deporte. El fútbol me ayudó a aprender geografía y sobre la vida. Técnico Deportivo de Fútbol-Nivel 3 Académico (~UEFA Pro). Formador de fútbol base.

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