David siempre ha sido Gallardo. David Gallardo es un outsider, un generador de polémica. Valiente y atrevido son dos cualidades ligadas a este periodista y comunicador con más de tres décadas de trayectoria profesional, nacido en Jerez de la Frontera (Cádiz) en 1974. Aunque quizás la edad lo haya templado… algo. Desde sus inicios en la Cadena SER a principios de los años 90, ha desarrollado una carrera versátil que abarca radio, televisión, prensa escrita y producción de contenidos. Su largo recorrido incluye experiencias como redactor y reportero, presentador y director de programas en Canal Sur Radio y Canal Sur Televisión, donde sigue activo en la actualidad. Además de su labor en los medios públicos, Gallardo ha colaborado con cabeceras nacionales como El País y El Mundo, y ha sido impulsor de proyectos periodísticos locales y digitales en su ciudad natal (Xerezmanía). Y también da charlas, como la protagonizada en el marco de las TEDx Talks, titulada Entre gitanos y payos: el compás que une Jerez.

Desde que comenzaste en el periodismo deportivo hasta hoy, ¿cuáles dirías que han sido los cambios más profundos en la profesión?

El cambio más profundo es que antes lo importante era la veracidad de la información que ofrecías e intentar darla el primero, y ahora lo primero es publicar y luego analizar. Se busca el clic rápido. También ha cambiado el poder: pasamos de depender de un par de fuentes y ruedas de prensa a hacer noticias de las redes que ahora son las que marcan la agenda. Y el tercer cambio es la tiesura del oficio: más precariedad, más multitarea y menos tiempo para respirar. Creo que el futuro pasa por que las informaciones deportivas motiven a los ciudadanos a practicar deporte. Lo de ahora es dar ojana a futbolistas mediocres, de mediopelo, como si fueran campeones del mundo.

¿Qué se ha ganado con la transformación digital y qué se ha perdido por el camino?

Se ha ganado un mejor acceso a los datos, los formatos se han abaratado y es más fácil comunicarse con los demás, pero se ha perdido la calma y sin calma no hay perspectiva. Mucho ruido, muchas prisas. Se pierde hasta el sentido de algunas informaciones. Solo quieren el clic.

¿Echas de menos algo del periodismo deportivo de tus inicios? ¿Y hay algo del actual que valores especialmente?

Echo de menos las redacciones de los jóvenes con los veteranos. Ahí nacía el periodismo y el sentido crítico de las redacciones. Ahora se trabaja en casa en pijama. Del actual valoro que puedes ser libre, tieso, pero libre.

¿Crees que hoy es más difícil ejercer un periodismo deportivo pausado, reflexivo y con contexto?

Sí. Los medios, la sociedad, la vida te empuja a la urgencia. El periodismo pausado ahora es casi un acto de resistencia: antes era mejor tener menos piezas más completas que recurrir al derecho de rectificación diario por acumular visitas.

David Gallardo junto a Luis Aragonés, durante su etapa como entrenador del Real Mallorca.

¿Puede —o debe— un periodista deportivo ser neutral? ¿Dónde sitúas tú la línea entre información y opinión?

Nadie es neutral. Basta con ser honesto. Basta con no mentirse a uno mismo ni al oyente o lector.

En un entorno local como el de Jerez, ¿es más complicado mantener distancia profesional respecto a clubes, protagonistas y aficiones?

En Jerez, desde hace algunos años, hay miedo por contar la verdad y el que diga lo contrario miente. En nuestra ciudad todo en el deporte es más complicado.

¿Crees que el llamado periodismo de bufanda perjudica al fútbol y a la credibilidad del periodista, o conecta mejor con la audiencia actual?

Conecta más con la audiencia a corto plazo pero te quita credibilidad. No es malo ser hincha siempre que prime el sentido común. El mejor lugar para ser hincha es trabajar para medios oficiales o dedicados en exclusiva a ese club. Pero el sentido común siempre acabará teniendo más peso que la bufanda.

¿Se ha normalizado una excesiva militancia emocional en el periodismo deportivo? ¿Es reversible?

No es reversible. No existe el periodismo deportivo, aquí lo que hay es periodismo futbolístico. Y se está contagiando. Ya hasta en las carreras de motos aparecen los hinchismos y se resta interés a los valores del deporte.

¿Cómo valoras la evolución del fútbol hacia un modelo cada vez más empresarial y global?

Es un negocio. Está prohibido jugar a la pelota en la calle. En algunos casos, un artículo de lujo. Cada día me interesa menos el fútbol empresa. Y el de cantera estaría bien si no existieran los padres. Las gradas de los estadios son el reflejo de una sociedad estresada y cada día más clasista.

¿Qué impacto han tenido las sociedades anónimas deportivas en la relación entre los clubes y su gente?

Antes tu equipo era de todos; aunque no lo fuera legalmente. Ahora, se nota más quién manda y por qué. Se pierde el sentido de pertenencia.

¿Crees que el fútbol profesional se ha alejado del aficionado de base? ¿Puede el periodismo ayudar a recomponer ese vínculo?

Es un negocio. Son clientes, no aficionados. El periodismo puede ayudar a recomponerlo pero no olvidemos que también es el que ha defendido a la empresa por encima de la afición.

Desde tu experiencia, ¿se informa lo suficiente sobre la gestión económica y estructural de los clubes?

No se informa. Niexiste transparencia ni es una competición justa.

Si pudieras volver atrás, ¿cambiarías algo de tu trayectoria profesional?

He metido tantas veces la pata que no quiero volver atrás después de lo que he aprendido.

¿Cuál ha sido el mejor recuerdo o la noticia más especial que has vivido como periodista deportivo?

El ascenso del Xerez a Primera, radiar el primer partido de un equipo andaluz en la Champions, finales de Copa, crónicas de Fórmula 1 o moto GP, dirigir El Pelotazo, A tu Bola o Radio Andalucía Deportiva… He dormido en la calle esperando que llegara un periódico al quiosco porque había firmado mi primera crónica. Soy feliz comunicando, aunque a veces, esté fuera de cobertura.

¿Hay alguna historia que no pudiste contar como te hubiera gustado?

Hay muchas historias que, de haberlas contado de otra forma, no me hubiera costado algún disgusto, alguna amistad, alguna visita al juzgado….

¿Qué consejo darías hoy a un joven que quiere dedicarse al periodismo deportivo?
Que sea su segundo trabajo o su hobby y que no trabajen gratis. Si es gratis que se hagan su propio canal y trabajen para ellos.

Diego Armando Maradona en un acto deportivo en compañía de David Gallardo.

¿Qué retos consideras prioritarios para el periodismo deportivo en los próximos años?

El periodismo en general tiene que recuperar la credibilidad. El periodismo deportivo tiene que colaborar en que la gente haga deporte, practique deporte. Es más interesante que en un programa de radio animemos a la gente a ir al gimnasio que escuchar a un futbolista en rueda de prensa decir que se le ha roto una uña.

¿Eres optimista o pesimista respecto al futuro de la profesión?

Optimista. Confío en que se recupere el sentido común de la propia vida.

¿Qué debería conservar el periodismo deportivo para no perder su esencia?

La pasión. Más pasión y menos polémica. Más amor por el deporte y menos fútbol.

Por Carlos Alberto Cabrera

Periodista en tiempos revueltos... Apasionado de la comunicación y el deporte. El fútbol me ayudó a aprender geografía y sobre la vida. Técnico Deportivo de Fútbol-Nivel 3 Académico (~UEFA Pro). Formador de fútbol base.

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